Ya no podría despertar
sabiendo que no estás.

No me interesa la verdad
ni quiero preguntar.
Pues los silencios
se han vuelto eternos,
cuando te vas.
Porque no aguantaría vivir sin tus labios,
ni un solo día más.
Me perdería sin tu abrazo
en esta soledad.
Ya no soporto continuar.
Me cuesta el aceptar
que tu recuerdo y tu mirada
ya no regresarán.